Aparato Respiratorio

Martes 25 julio , 2017

El aparato respiratorio tiene como finalidad  tomar del aire el oxígeno que nuestro cuerpo necesita y eliminar dióxido de carbono proveniente del metabolismo celular

Este intercambio gaseoso de oxígeno y dióxido de carbono, lo realiza el ser humano con el ambiente que lo rodea.

A este proceso se le llama respiración.

Durante el mismo, el aparato respiratorio no trabaja solo,  con él colabora el sistema circulatorio que transporta el oxígeno hasta las células y allí recoge el anhídrido carbónico.

Respirar es necesario para mantener vivos a los seres humanos y animales. Cuando ingerimos alimentos tomamos de ellos la energía y para liberarla necesitamos oxígeno.

Así comienza a trabajar el aparato respiratorio. El aire entra al cuerpo con oxígeno y sale con el dióxido de carbono que sobró de procesos químicos internos.

Órganos que intervienen en el proceso

Los órganos que intervienen en la respiración son: fosas nasales, boca, laringe, tráquea, bronquios y pulmones.

Las fosas nasales son dos cavidades ubicadas en la nariz y separadas por un tabique. Cuando el aire entra por la nariz lleva partículas de polvo. Las más grandes son atrapadas por la mucosidad y pelitos que las fosas nasales tienen en su interior. También podemos tomar aire por la boca, pero no es lo mejor.

Cuando el aire entra, recorre: laringe, faringe, tráquea y bronquios, hasta llegar a los pulmones.

Inhalar – exhalar

Cuando inhalas aire por la boca o nariz, entra filtrado, calentado y humedecido, baja a través de la cartilaginosa laringe, que por la parte superior comunica con la faringe y por la inferior con la tráquea, cavidad compartida por los aparatos respiratorio y digestivo. El camino usado por los alimentos difiere del que utiliza el aire. En la laringe se produce la voz, por unos repliegues musculares internos, cuerdas vocales, que sirven para hablar.

La tráquea, conducto del aire, está entre laringe y bronquios, por delante del esófago. La forman numerosos hemianillos cartilaginosos abiertos en su parte dorsal, tiene forma de tubo, desciende hasta los pulmones y siempre está abierta, para dejar entrar y salir el aire.

La tráquea mide 10 cm de largo y 2,5 cm de diámetro. Revestida por una membrana mucosa ciliada, hacen que, al vibrar los cilios al unísono, la mucosa atrape las partículas nocivas y las arrastre hasta la laringe donde son expulsadas o tragadas. La tráquea es muy susceptible a infecciones respiratorias.

Cuando  paseas a tu perro, limpias tu cuarto o juegas a la pelota, no piensas en lo que estás haciendo: inhalar, inspirar,  exhalar, espirar. Cada vez que inhalas aire, docenas de partes de tu cuerpo trabajan para obtenerlo, sin siquiera pensarlo. Al inspirar tu diafragma se contrae y aplana, permite que baje para que tus pulmones tengan más espacio y se vuelvan más grandes al llenarse de aire. Al diafragma lo ayudan tus músculos costales, se tensan y hacen que las costillas suban y vayan hacia adelante para dar más espacio a los pulmones.

 

Los Pulmones

Permiten respirar, hablar, gritar un gol, cantar, reír y muchas cosas más. Trabajan con el cerebro que colabora al inhalar y exhalar aire a gran velocidad, mientras corres y todo sin que tú lo pienses.

La respiración humana es pulmonar y los pulmones son los órganos más grandes del aparato respiratorio y del cuerpo.

Están ubicados en la cavidad torácica a ambos lados del corazón y encerrados, principalmente, por las costillas. Los recubre una membrana, la pleura.

Permiten inspirar aire fresco, exhalar dióxido de carbono e incluso hablar: a esto se le llama intercambio gaseoso.

En su base está el diafragma, separado  por el mediastino.

El pulmón derecho está dividido en tres lóbulos y el izquierdo en dos, pues deja lugar al corazón.

Cada lóbulo tiene varias secciones que se asemejan a una esponja.

Bronquios

Derecho e izquierdo, es la división de la tráquea, en dos partes.

Uno de los bronquios principales va al pulmón derecho y el otro al izquierdo. Se ramifican en muchos bronquiolos, tubos menores y terminan en diminutas bolsas, -alvéolos pulmonares-, rodeados de vasos sanguíneos, donde se juntan los aparatos respiratorio y circulatorio. El aire pasa luego por una serie de ramificaciones en los pulmones, a través de los bronquios y bronquiolos.

Cuando los alvéolos se llenan de aire, los pulmones se hacen más y más grandes y permiten que el oxígeno del aire llegue a tu sangre. El oxígeno atraviesa las paredes de los alvéolos y llega a los capilares que lo circundan. Todas las células del cuerpo necesitan oxígeno, cada minuto del día.

Cuida tus pulmones

Cuando haces ejercicio que es bueno para todo tu cuerpo, especialmente para el aparato respiratorio y corazón.

Cuando es ejercicio enérgico, como andar en bici, correr, o nadar, tus pulmones necesitan más aire para dar a las células oxígeno adicional. Al respirar, profundamente y tomar aire, tus pulmones se harán más fuertes y mejores en su trabajo de proporcionar a tu organismo el aire necesario para funcionar bien. ¡Mantén sanos a tus pulmones, disfrutarás este beneficio  toda la vida!

Consejos para mantener tus pulmones sanos:

Practica deporte

Ventila las habitaciones

Jamás fumes: el cigarrillo es el peor enemigo de tus pulmones.

Evita lugares contaminados y con mucho polvo.