El Suelo

Miércoles 10 mayo , 2017

Es la parte superior de la corteza terrestre (llamada litosfera).

Está formado por minerales y materia orgánica en descomposición (humus).

Su formación resulta de la lenta alteración que sufren las rocas (proceso llamado meteorización) a través de la acción combinada del viento, el agua y la desintegración.

Perfil del suelo

Durante su larga formación (diez mil años), en el suelo se van diferenciando distintas capas, llamadas horizontes. Éstas presentan diferentes aspectos, producto de los distintos procesos que han ocurrido en cada una de ellas:

 

¿Cómo se forma el suelo?

A partir de un proceso continuo y muy lento, llamado meteorización, en el cual intervienen diversos factores, tales como el agua, el viento, las temperaturas, la atmósfera y la descomposición de restos orgánicos.

Consiste en el deterioro y la transformación de la roca madre (material geológico original). Los pequeños fragmentos de roca se mezclan con agua y sustancias orgánicas (excrementos de animales, seres muertos), ayudados por los seres vivos del suelo (lombrices, insectos, pequeños roedores, hongos, bacterias y las raíces de las plantas). Con el transcurso del tiempo, estos materiales forman capas o estratos diferentes, llamados horizontes.

¿Qué es el humus?

El humus es materia orgánica en descomposición que se encuentra en la capa superficial de la corteza terrestre.

Proviene de restos de animales y plantas.

Suelo permeable

Aquel cuyas grandes partículas permiten el fácil pasaje del agua a través de sus poros.

Suelo impermeable

Aquel cuyas pequeñas partículas, dificultan el pasaje del agua a través de sus poros.

Suelo fértil

Es el suelo permeable, rico en sales minerales, lombrices y microorganismos.

Posee una capa gruesa de humus en el horizonte A. Es muy apto para la agricultura.

Suelo infértil

Es el suelo poco permeable, incapaz de retener el agua, muy pedregoso, pobre en sales minerales y humus.  Es poco apto para la agricultura.

 

Mayor o menor  permeabilidad

El agua penetra al suelo con mayor o menor facilidad, de acuerdo al grado de permeabilidad que éste presente. La permeabilidad depende del tamaño de sus partículas. Los suelos arenosos, con partículas grandes, son muy permeables.

Los suelos arcillosos, cuyas partículas son muy pequeñas, son impermeables.

 

Distintos tipos de suelos

Se diferencian de acuerdo a los elementos y factores (roca madre, seres vivos, materia orgánica, clima y relieve) que inciden en su proceso de formación. Se reconocen por el color que presentan (los ricos en humus son de color oscuro) y por su textura (de granos más gruesos los arenosos y muy finos los arcillosos).