José Gervasio Artigas

Lunes 20 junio , 2016

José Gervasio Artigas, ocupa un lugar especial en la historia de nuestro país. Luchó junto a los Orientales en busca de una nación justa e independiente. Hoy, su voz se mantiene viva en cartas, proclamas y documentos que expresan su forma de sentir y pensar la patria.

Artigas nació en Montevideo, el 19 de junio de 1764 y murió el 23 de setiembre de 1850 en el Paraguay.

Promotor y caudillo de la Revolución de 1811, que inició las luchas por nuestra independencia; vencedor en la Batalla de las Piedras, el 18 de mayo de 1811.

Proclamado primer Jefe de los Orientales, guió a su pueblo en la memorable jornada del Éxodo, hasta el Ayuí.

De regreso a su suelo, convocó el primer Congreso oriental, en abril de 1813; en él fueron redactadas las célebres Instrucciones del Año XIII, que representaron la  expresión del pensamiento político de Artigas, verdadera Carta Magna del federalismo rioplatense.

En defensa de la soberanía de los pueblos, objeto (para él) primordial de la revolución, luchó hasta contra los propios dirigentes bonaerenses de la Revolución rioplatense; en esta lucha fue seguido por varias provincias argentinas que lo proclamaron Protector de los Pueblos Libres, formando una Liga Federal con la Provincia oriental, y a las que auxilió en la defensa de sus autonomías provinciales (1815-1820).

Libre nuestro suelo de la dominación española (1814), Artigas se dedicó a la organización política, administrativa, social, económica y cultural de la Provincia oriental independiente (1815-1816), en cuyo breve período reveló singulares dotes de gobernante. Así, con gran sentido práctico y con gran sencillez, vio que el mejor modo de enseñar era colocar a los propios pueblos en el ejercicio de las funciones públicas, sin dejar de ejercer sobre ellos una tutela vigilante, impartiendo además normas de buen gobierno a las distintas autoridades de la Provincia y de la Liga.

A poco de iniciada esta amplia obra de gobierno, debió enfrentar, en lucha desigual, a poderosas fuerzas portuguesas venidas del Brasil en son de conquista de nuestro territorio (1816-1820).

Se enfrentó contra dichas fuerzas, dirigiendo las operaciones desde su Cuartel General, en Purificación, poniéndose él mismo al frente de las fuerzas orientales. Diezmados sus ejércitos, muertos, prisioneros o rendidos sus mejores capitanes, luego de cinco años de lucha abandonó la Provincia oriental (1820), pasando a Entre Ríos en busca de auxilios para continuar la resistencia contra el invasor; allí le aguardaban la intriga y la defección, que habrían de encaminar sus pasos hacia el exilio y la muerte en el Paraguay.

Sus venerados restos fueron repatriados en 1856, y hoy descansan en el Mausoleo ubicado en la Plaza Independencia.

Por todo ello, la Patria lo llama: Fundador de la Nacionalidad Oriental.

BIOGRAFÍA