Chistes de animales

Domingo 28 junio , 2015

Fútbol: elefantes y gusanos

Un partido de fútbol entre el equipo de los elefantes contra el equipo de los gusanos. El partido estaba muy desparejo. Tanto que a diez minutos del final iban ganando los elefantes por 50-0. Pero, de repente, el equipo de los gusanos hace un cambio y pone al ciempiés. El ciempiés empieza a meter un gol tras otro y al final del partido quedan 50-75. Al final del partido, el capitán de los elefantes, incrédulo, se acerca al vestuario de los gusanos y le pregunta a uno…

– ¡Tremendo jugador! ¿Por qué no lo puso antes?

– Es que estaba terminando de atarse los cordones.

 

El loro malhablado

A Ricardo sus papás le han regalado un loro. Era un loro ya mayor, muy bonito, pero tenía una muy mala costumbre: decía muchas palabrotas. Ricardo intentaba corregir esa actitud del loro. Primero con mucha paciencia, con bellas palabras y con mucha educación… pero el loro no le hacía caso!! Le ponía música suave… siempre le trataba con mucho cariño… pero nada: el loro seguía igual!!!

Un día Ricardo se le acabó la paciencia y metió al loro en el freezer. Durante unos minutos escuchó los gritos del loro pero al ratito se calló. Pero Ricardo estaba arrepentido y rápidamente abrió la puerta del freezer.

El loro salió con cara de miedo y le dijo a Ricardo: “Siento mucho haberte ofendido con mis palabrotas. ¡¡Perdóname, no diré ninguna más!!”

Ricardo estaba sorprendidísimo por el cambio en la actitud del loro y no sabía muy bien lo que lo había hecho cambiar de esa manera. Cuando el loro continuó y le dijo….” ¿Te puedo hacer una pregunta? ¿¿Qué fue lo que hizo el pollo??”

 

Bravo por los mosquitos

Una madre mosquito le dice a sus hijos mosquititos:

“Hijos, tengan mucho cuidado con los humanos, no se le acerquen ya que siempre quieren matarnos”

Pero uno de los mosquitos le dijo:

“No, mami, eso no es cierto. El otro día un humano se paso la tarde aplaudiéndome.”

 

Políglota el gato…

Va un gato caminando por un tejado y se encuentra a otro gato. El primer gato le dice al primero:
“Miauuuuu miauuuuuu”

Y el segundo le contesta:
“Guaaaaaau guuuuaaaaauuuu”

El primer gato se extraña y le pregunta:
“Oye, si tú eres un gato, porque ladras como un perro”

A lo que el segundo gato le contesta:
“¡¡Pues porque sé idiomas!!”