¡Estás creciendo!

Martes 27 diciembre , 2016

Tal vez hayas pegado un estirón y ahora tu cabeza sobresale por encima de muchos de tus amigos de la misma edad. O quizás todos han dando el estirón pero tú no. Tal vez apenas hayas aumentado de peso y creas que estás hecho un “palo”, o tal vez has engordado tanto que ya no te entra tu ropa favorita. Y ahora te estás mirando al espejo pensando solamente en una cosa: ¿Soy normal?
Todo el mundo es diferente
En primer lugar, ¿qué significa normal? La normalidad no existe. Si no, ¡el mundo estaría lleno de personas anormales! La próxima vez que salgas a la calle, echa un vistazo a tu alrededor. Verás todo tipo de gente: gente alta, gente baja, gente de hombros anchos, gente con los pies pequeños, etc,  etc.
Te puedes cambiar el corte de pelo o ponerte un gorro nuevo, pero tu aspecto físico no está completamente bajo tu control. Tus rasgos físicos están determinados en gran medida por tus padres. Cuando ellos te engendraron, te transmitieron sus genes – una especie de código – y esos genes contribuyeron a decidir tu estatura, tu complexión corporal, el color de tus ojos, la textura de tu pelo, e incluso si eres o no eres pecoso.
Alto o bajo
La estatura es uno más de los rasgos que deciden, en parte, tus genes. De hecho, puesto que tienes dos padres, tus genes actuarán como si fueran árbitros, concediéndote una estatura que probablemente estará comprendida entre las estaturas de tus padres. Si tus padres son los dos altos, lo más probable es que tú también lo seas.

No obstante, los genes no lo deciden todo. Por ejemplo, si sigues una dieta poco saludable no podrás desarrollar plenamente toda tu capacidad de crecer. Dormir mucho, hacer suficiente ejercicio y alimentarte bien te ayudarán a crecer y a desarrollarte como deberías.
Seguro que te has preguntado alguna vez a qué ritmo crecerás. Depende. No hay un ritmo de crecimiento perfecto o correcto. Como promedio, los niños crecen aproximadamente 6 centímetros al año entre los tres años y el inicio de la pubertad (la etapa de la vida en que el cuerpo empieza a cambiar y a parecerse más al de un adulto).

Tu médico sabrá cómo has estado creciendo con el transcurso de los años.
No te asustes si te parece que has crecido mucho en muy poco tiempo. Todo el mundo da un estirón durante la pubertad. La edad promedio de inicio de la pubertad está en torno a los 10 años en las niñas y en torno a los 11 en los niños. Pero puede llegar antes o después – entre los 7 y lo 13 años en las niñas y entre los 9 y 15 en los niños.
Lo más probable es que empieces a darte cuenta de que estás creciendo más deprisa aproximadamente un año después de que tu cuerpo empiece a manifestar los primeros cambios de la pubertad

Aumentar de peso
El peso puede variar mucho de un niño a otro. Un niño puede pesar más o menos que sus amigos y seguir siendo completamente normal. La televisión y las revistas pueden hacernos pensar que nuestros cuerpos deberían pesar x kilos y tener determinado aspecto, pero en la vida real, hay muchas diferencias.
A algunos niños les preocupa tanto su peso que prueban cosas insanas y peligrosas para modificarlo. La mejor forma de tener un peso saludable es alimentarse bien y dedicar mucho tiempo a jugos que implican hacer ejercicio físico.
Qué hacer si hay algo que te preocupa
Si te preocupa tu peso -o los cambios que está experimentando tu cuerpo- habla sobre ello con tus padres o con tu médico. Éste te indicará si tienes o no algún problema. Pero lo más probable es que tu cuerpo, que es único, esté creciendo como se supone que debería hacerlo.

Revista Kids Healtado

D’Arcy Lyness, MD

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